lunes, 12 de julio de 2010

La sustancialidad de lo imprevisible

La sustancialidad de lo imprevisible, es cuando no imaginaba,
Que acabaría en tu cama, con besos abrazos contra la almohada…
Que los pájaros migrarían combatiendo sus alas a vista
De cielos y arboles donde tendría su conquista.
En nidos enmarañados de broza de los campos,
De delirios, tormentas y un intenso tornado.

La sustancialidad de lo imprevisible, era llevarte a tomar una copa
A charlar entre largas horas mientras ganaba un galón en tu alcoba.
Que los presos no lloraban, cuando el sol les reclamaba
A salir con ansias y ganas por esa ventana…
Derribando los barrotes, dejando escapar
Sus lamentados corazones…

La sustancialidad de lo imprevisible, era adornar con almidón
Mí atascado corazón lleno de falsa ilusión,
Llenarlo con amor e ilusión, con una joya como tu en cada rincón….
Que poco a poco fue brotando, con amor y algún que otro llanto,
Que el aire me pegaba fuertemente, entre espalda y pulmón…
Como el jugador de cartas que espera tener una mano
Para ganar dinero y salir por fin a un lugar lejano…

Como los peces que salen a aspirar el aire de alta mar,
Sin pensar que una gaviota les fuera atrapar…
Para que salir del mar a respirar…
Si prefiero estar lleno de corales que llevan escrito tu nombre
Que cada vez que me abrazas y ríes que me hace ver en mi, mas a un hombre…

La sustancialidad de lo imprevisible, es cuando paso un día en las nubes
Como los pájaros, como dios, con un mundo entero sin dolor…
Cuando estoy perdido en tus brazos, lleno de matices de color…
Que alumbra mi corazón, con alguna que otra canción
Que nos recordaba que el amor es cosa de solo dos….


Y el barco hundido nos enseño, que no nos hundiéramos jamás,
Que flotamos entre lágrimas de nuestro mar…
Buceando sin parar, con sabor frutal,
De sueños húmedos, sin alquitrán…

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